
De la corrupción...
Una sola frase que resume lo que pienso sobre los casos de corrupción que agitan las administraciones públicas continuamente.
Son pocos pero hacen mucho daño y desprestigian a ese otro gran número de políticos que sí esta en política para servir a los ciudadanos y no para servirse de ellos.
La corrupción en si me molesta y creo que hay que perseguirla, pero cuando esta se da en las filas de la izquierda y más concretamente en el partido en el que milito además de molestar: DUELE.
No puedo entender esa codicia imbécil que hace que personas que viven bien (o muy bien) aprovechen sus cargos públicos y los contactos que con ellos hacen para enriquecerse vilmente a costa de los sufridos contribuyentes.
Me parece denigrante para con los ciudadanos, pero además me parece un insulto a los miles de militantes de los respectivos partidos que si trabajan por un proyecto, creen en él y la política más que darles réditos económicos les cuesta “un riñón” cada mes.
Nadie que se defina de izquierdas y más concretamente socialista puede llevar a cabo actos delictivos del calibre de los que presuntamente se acusa a algunas personas estos últimos días. El socialismo defensor de los más necesitados y desprotegidos del sistema no puede permitir que alguien aproveche nuestras siglas para enriquecerse de esta manera.
Me da igual quien sea, cuando sea o de que manera, pero si alguien comete un delito, en el que además engaña a sus votantes y compañeros con el único interés del beneficio personal, solo se pueden hacer dos cosas: expulsión inmediata del partido y que la justicia actué y sea lo más dura que la ley permita.
Animo a todos los compañeros socialistas de Catalunya y a los compañeros del resto de España a que sean duros y críticos, a que no permitan que nadie aproveche las siglas que representamos para cometer delitos desde la administración pública.
Los votantes que confían en nosotros no se lo merecen, pero tampoco lo merecen personas integras y decentes que han trabajado por el socialismo en nuestro país desde hace más de 130 años, actitudes de este tipo solo hacen que manchar nuestras siglas y a los que los representamos.
Por último querría hacer una reflexión a los ciudadanos y ciudadanas, a aquellos que no militan políticamente, que no les engañen: TODOS NO SOMOS IGUALES.
Hay gente que se dedica a la política que tiene principios y cree realmente en la dedicación de servicio al colectivo, a la comunidad. Hay compañeros que son más críticos que cualquier otro ciudadano con estos casos de corrupción y por supuesto hay compañeros que nunca defenderán a un corrupto como han hecho otros partidos políticos en los últimos tiempos.
No obstante creo que ante la situación en la que nos encontramos se ha de hacer una apuesta para reforzar la democracia y los medios de control, a la vez que se endurecen las penas por casos de corrupción desde la administración.
Pero no solo la justicia ha de endurecerse y aplicar de forma inamovible, creo también que se reengrasar las herramientas internas de los partidos para evitar “sorpresas” desagradables.
Mejorar los controles de acceso a los cargos públicos impulsados por los partidos y controlando que pastores se ponen a cuidar del rebaño.
Ya existen códigos éticos, pero la apertura que a veces se hace intentando abordar el mayor número de posibles militantes hace que algunas veces entren algunos indeseables a militar en los partidos.
Art. 13 del Codi ètic del PSC aprovat al 11è Congrés:
La generalització d’una consciència crítica i d’una desconfiança progressiva envers els partits polítics obliga tots els afiliats i afiliades del PSC a treballar per fer-lo mereixedor d’una nova credibilitat, que eviti caure en inèrcies burocràtiques i oligàrquiques, i que el potenciï com a instrument adequat per col•laborar a resoldre els reptes que té plantejats la societat.
Seguramente si se aplicara de verdad lo de las firmas de dos afiliados para la ficha de un nuevo afiliado y este estuviera durante un tiempo en una militancia “en prácticas” tutelado por un afiliado “de los de toda la vida” que le enseñara el funcionamiento del partido y permitiera conocer bien (todo lo que se puede, siempre te llevas sorpresas) las cosas irían mejor.
Desde que milito en JSC siempre he intentado conocer a los militantes cuando se han afiliado, hablar mucho con ellos y conocerlos lo mejor posible, a algunos los conoces en poco tiempo a otros cuesta más, pero cuando hablas con alguien, de tú a tú puedes conocerlo y la confianza en política es casi tan importante como los conocimientos o la popularidad.
Salud, por el socialismo.